La Quinta Capurro es una finca de veraneo típica de la etapa de esplendor de Santa Lucía (Canelones), cuando la ciudad era elegida como lugar de vacaciones por las familias de renombre y alto poder adquisitivo.



FEDERICO CAPURRO
Fue profesor y decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República. Construyó el puente sumergible sobre el río Yí en Durazno en el año 1903.
También formó parte del primer directorio de ANCAP y del Ministerio de Obras Públicas.

HISTORIA DEL LUGAR
En el año 1873 Federico Capurro adquirió 9 hectáreas de terreno a orillas del Arrollo de los Hornos, zona muy preciada en aquellas épocas por la tranquilidad y el encanto natural.
Allí mandaron construir su Quinta, que más adelante sería no solo lugar de descanso de la familia, sino también lugar de reunión de grandes figuras de la época.
La obra fue del Ingeniero Alberto Capurro.
Se levantaron tres edificaciones dentro del predio: la vivienda principal, el atelier y la casa de los caseros con las caballerizas del lugar. Toda la obra data del año 1873.
En 1882 los Capurro dejan la casa para mudarse a Milán.






DIVERSIDAD BOTÁNICA DEL JARDÍN
En este predio, Capurro cultivó junto a su esposa Ema Ruano un enorme jardín que adornaron con fuentes. Este se componía de frutales con variedades autóctonas y otras exóticas que traían de sus viajes.



Tenían grandes inquietudes por la observación y el conocimiento de la botánica, por lo que buscaron reunir diversas especies dentro de su Quinta.
Muchas de ellas todavía están presentes como el Árbol de la India, el árbol de papel, grandes acacias, palmeras de las Canarias, además de un Paraíso y un Guayabo anteriores al año 1871.

Dentro de la enorme variedad de árboles también se encuentran Plátanos, Cedros, Cipreses, Pinos, Eucaliptus, Castaños e Ibirapitaes entre otros.
Hay rosas, varios colores de camelias, magnolias, glicinas agapantos, cartuchos y jazmines.



Uno de los encantos del lugar está en el área de las Cañas de Bambú. Recomiendo recorrer sus túneles, porque es una preciosa experiencia de calma y relajación.
No solo por lo visual sino también por lo auditivo, ya que se mezclan los sonidos de las cañas golpeando una con otra en días de brisa, el crujido de hojas secas con cada paso y el canto de los pájaros del lugar 🙂 ♥


VISITAS DE RENOMBRE
José Pedro Varela era amigo de la familia. En varias oportunidades visitó el lugar, más aún cuando buscó recuperarse de la tuberculosis que lo aquejaba. Descansando bajo sus árboles encontraba el cuidado que necesitaba.
También visitaron la Quinta José Batlle y Ordoñez (ver publicación relacionada) y Juan Zorrilla de San Martín (publicación próximamente), aprovechando la inauguración del puente sobre el río Santa Lucía en el año 1905.
PASEO OBLIGADO
La tranquilidad de la ciudad contrasta con la vorágine alocada montevideana.
En sus callecitas, se respira la tranquilidad típica de pueblo del interior. Por esta razón, entrar en la Quinta es encontrar mucha paz.
En su gran jardín se genera un precioso microclima, que provoca ir a disfrutar de sus tardes al sol.





En el lugar se mezcla la naturaleza y la cultura, ya que en la construcción que anteriormente era el Atelier de la familia, actualmente funciona una sala de exposiciones.
CAFÉ MAGNOLIA
En la edificación que fue la vivienda principal de los Capurro, hoy en día está el Café Magnolia. Es un encanto ir en las tardecitas de verano, con mesas y sillones rodeados de mucho verde y el perfume de las flores ♥♥



La Quinta Capurro está declarada Monumento Histórico Nacional
* Ubicación: la Quinta Capurro se encuentra en la ciudad de Santa Lucía, departamento de Canelones (ver ubicación en el mapa)
